tengo el carácter de un árbol 

compuesto por una infinidad de moléculas 

regenerándose 

las hormigas que me habitan 

tienen una memoria de plasma 

que aunque se destruya, 

nunca cesará de reconstruirse 

ojalá el pelo me creciera como las hojas 

ahora que todas las enfermedades 

comienzan a ampliar su territorio en mí 

y me siento madriguera / y me siento musgo 

esta obsesión de juntar palabras 

que suenen a río discordante 

y se disipen como un sueño pluvial 

en lo intrínseco de mi tejido vegetal 

despierto por las mañana inconsciente 

sin vértebras / ni estructura 

como una enzima de colores invisibles 

que se reproduce desde la raíz 

hasta la comisura de una rama 

para volverme corteza 

en medio de este silencio hueco 

que cruje como la angustia 

por el fl[u]orescente interior de mi rizoma.