Ciudad de México (sin fecha)
este manicomio se interpone una vez más entre nosotros
¿por qué la gente ya no envía cartas?
se terminó la espera / y la ausencia /
por lo menos / ya no me duelen tus poemas escritos a mano
cuando observo que la guerra toma los noticieros y los refugios
y hay más balas / e invasiones y pruebas nucleares
y yo solo estoy frente a mi máquina esperando el fin de los tiempos
el fin de esta batalla / que siempre es la misma
a diferencia de un acto de amor / que padece siempre entre el bien y el mal
pues el amor es paciente, bondadoso…
todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta (1 Corintios 13:4–7)
pero he descubierto / cómo se siente cuando alguien te dice:
– te amaré por siempre / ¡y es una mentira!
como este silencio que zumba
y se esconde tras la puerta / resguardando la oscuridad intrínseca del corazón
perdóname por lo que fuimos y dejamos de ser / de forma imperfecta
el camino ahora es pesado / algo se pudre casi siempre con una despedida
parte engaño / parte esperanza / parte verdad
por siempre tuyo (sin firma).

